Ahora lo entiendo

Sueño húmedo

Y un trompetista tocando en la calle,
mientras nuestros cuerpos enredados,
entre sabanas,
besos,
nuestros gemidos húmedos,
tocan la sinfonía de esa pasión,
que se desbordó la noche,
la noche en que tu mirada me regaló,
mi voluntad de ser tu presa,
mi deseo de ser pez en el mar de tu alma,
deslizo mis labios con los tuyos,
y los dos volamos hacia otra especie,
desnudos de egos y otros demonios,
nos volvimos ángeles en el infierno,
no nos hizo falta fuego,
lo creemos entre tu rabia al besarme,
y mi furia al intentar ser yo la fuerte,
reinventemos la pasión,
perdiendo el control,
consumando la energía de la creación,
la creación de un nuevo mundo,
en una cama tú y yo.

Como alma en pena

Presiones a tu alrededor,
nada claro,
todo difuso,
mi vida la llevo yo,
con las presiones sólo me asusto,
nadie entiende lo que veo yo,
cuando siento que me evaporo,
cuando veo que nada es justo,
mire por donde mire,
todo está confuso,
siento como si de repente,
no fuera de este lugar,
siento la falsedad,
en cada mirada que me cruzo,
la gente es muy siniestra,
cuando te paras a pensar,
todo me sobrepasa,
me cansa,
mi mente intenta estar en calma,
pero en cuanto se queda en silencio,
las verdades vienen y me abrasan,
nisiquiera puedo escribir un buen poema,
que me libere de esta insesatez tan extrema,
no le veo finalidad alguna,
a este esfuerzo,
que hace,
que me sienta,
como alma en pena…

La oveja negra

Cómo ser la oveja negra,
sin morir en el intento,
me pregunto yo siempre,
que me miran con caras raras,
tan claro lo veo yo,
tan oscuro el resto de mundo,
y es que habrá quien me entienda,
cuando pienso,
¿enserio vas por ahí?
pero si no das más que tumbos,
y me río por dentro,
no vaya a ser que me gane otro tormento,
calladita la boca,
que así estás más mona,
claro es verdad,
que yo soy la loca,
aish…llegará el día,
en que mi verdad será gritada,
cuando ya esté enterrada,
y susurre a los oídos de los que gobiernan este mundo,
a lo bucle infinito nocturno,
me cargue sus seseras,
y me los lleve de vuelta al inframundo…

Patrones de conducta

Patrones de conducta parecidos,
vuelven y me enseñan,
con sus ruidos,
vuelven y me atentan,
como si yo fuera algo tan frío,
buscan un papel,
el desechado,
el que con lágrimas he abandonado,
buscan reacción,
en mi desierto pálido,
repleto de nieblas,
que esconden sus golpes bajos,
y qué le voy a hacer,
si mi soledad es quien me llena,
y qué le van a hacer,
si en mi oscuridad encuentran su condena,
no hay solución,
para problemas que dan pena,
no hay consolación,
para tristezas embusteras,
sólo hay corazón,
cuando de verdad te entregas,
y cuando no,
patéticas palabras,
que solamente envenenan…

Blanco y negro

Blanco y negro,
polos en guerra,
dentro de mi cuerpo,
fría como el hielo,
ardo como el fuego,
límites que no dan tregua,
no hay descanso ni aliento,
me empujan  a la deriva,
me estrellan contra las rocas,
reabren mis heridas,
hacen que me vuelva loca,
adoro sus subidas,
tiemblo en sus bajadas,
busco mi equilibrio,
pierdo siempre que miro a bajo,
me dejo llevar por mis instintos,
aunque sepa siempre,
que voy directa al fracaso…

La alquimia del amor

La vida no se trata de encontrar lo que buscas, sino de encontrar lo que necesitas, a veces piensas, por qué me topé con esta vasija, no era esto lo que yo quería, a veces sólo hay que darle tiempo, porque a veces te entregan los muebles sin montar y los montas, o te venden las verduras sin cocer , y las cueces, es la chispa de la vida, saber ver lo que no buscabas, como algo que realmente necesitas, y conjurar la alquimia del amor, para transformar y pulir lo que creías que no era para ti, en lo mejor que te podía regalar la vida…

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